14 agosto 2014

Ovejas karatekas en Cañón Río Lobos (Cuenca, España, país de embutidos)

Amanece en Cañón de Río Lobos y echo a correr... 

Vistas desde uno de los miradores al inicio del Cañón
Y cuando voy de regreso a la autocaravana, tiro a cruzar el río por un puentecillo y me vienen de cara unos cientos de ovejas todas locas con la única idea de pasar de un lado a otro del cauce. Me detengo para dejarlas ir. Aunque en realidad lo hago acojonado por los pausados y profundos ladridos de tres perracos que se han levantado al sentir que su ganado se alteraba por alguna causa (Jaime=causa). Sí, me puedo llegar a cagar los bajos si se me encaran tres chuchos cuya única misión en el planeta es salvaguardar su ganao.
Cañón del Río Lobos, allá abajo a la derecha la Ermita de San Bartolomé
Y bien, así las cosas, yo parado, dejando a las ovejas pasar y viendo a los tres mastines o lo que fueran  acercarse pausada y profundamente concentrados en la causa, siento por encima de los ladridos y el canto de las locas una voz que pretende calmarme..
-Pasa sin miedo zagal, que los perros no te van a hacer nada. Y si te hacen más les vale.
-No -le respondo así como dominando la situación, como dándomelas de conocedor de la idiosincrasia en cuestión- no es por los perros, me espero a que pasen las ovejas, no vaya a ser que se asuste alguna y se caiga al río.
Pedazo de gilipollas (1), pienso de la causa para los adentros de la misma. ¿Te crees que el hombre este no me ha calao igual que cala a cualquiera de estas bestias? Ha olido el pavor, que apesta más que el sudor. Además, que una oveja se caiga de un puente, ¿ande sa visto?. Que la tiren, como a la del campanario, vale, pero que no, que caerse no sucede.
-Los perros no hacen nada, más les vale -repite- Lo que tienes que tener cuidado es con las ovejas, igual alguna pega un brinco y te parte la nariz de una patada.
Vaya pues. Me quedo más tranquilo. Aún queda medio centenar por pasar de un lado a otro... ¿qué probabilidad existe de que alguna bote y me reestructure el rostro?
Pues con dos cojones embisto el puente a paso ligero, como poniendo sobre mis espaldas una sapiencia de la que carezco... ¿vacilada se llama?. Las ovejas se pegan al otro lado del puente y finalmente llego a la altura del pastor.
Ahora ya sé que son más peligrosas las ovejas que los perros (lesón juan).
-¿Qué tal? ¿Se las lleva cañón arriba?.
-No, ahí al lado.
Me responde el pastor ataviado con una primera capa de algodón de color templado por los años y una segunda más gruesa y teñida por el tiempo. Pantalón largo así como de tergal y zapas 'adidas pal' de esas que van solas. Rubio canoso y preciosos y pequeños ojos azules allá hundidos en sus cuencas oculares, como de haber estado huyendo de la intemperie toda una vida.
-¿Y no se le irán? Con lo bonito que es todo esto cuesta no perderse por ahí.
Le contesto, como si las ovejas se caracterizaran por ir por el monte en busca de la belleza del paisaje y el patrimonio cultural. ¿Seré gilipollas (y2)?
-Nada, nada. En un rato aprieta el sol y se recogen. El sol es el mejor pastor.
Pues claro... ¿qué sucedería si te pones a correr por el monte con un plumas a las 11 de la mañana un 3 de agosto en pleno anticiclón, ausencia absoluta de nubes y con la brisa de vacaciones en Marbella? (y lesón tú).
-¿Dónde has estado zagal?.
Que me traten así de noblemente a mis cua... es maravilloso
-He subido al mirador, luego he estado por la ermita, me he encalomado por unas cuevas, he visto unas buitreras por el Billido... La verdad es que esto es espectacular pero ¿qué le voy a contar a usted?
A la derecha buitrera a-co-jo-nan-te
-Nada, claro, yo lo tengo todo muy visto... La verdad es que tenemos de todo en el país ¿verdad?.
-Si que es cierto... Calor, nieve, playa, zonas áridas. No hace falta salir para encontrar de todo.
...
-Lo que sobra aquí -pelín airado el señor- son chorizos. La cantidad de sinvergüenzas que hay, ¿a que sí?
Y eso, no hablamos de jornetes ni de mesis ni del séptimo arte. Acabamos apaleando embutidos, y los colgamos a secar para escarnio de otros embutidos que esperaban su momento y entre risas y un grato apretón de manos acabé mi trotada por un escenario que recomiendo a todo el mundo.
Ciertamente, espectacular Cañón del Río Lobos, Cuenca, España, país de embutidos.

Pero cuidadín, no vale meterse por cualquier lado...
Hablan de lobos, osos, petirrojos salvajes...
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Algunas reseñas interesantes:
- Camping Cañón Río Lobos en Ucero, acogedor, excelentes instalaciones, perfecto para echar a correr, andar, disfrutar del cañón.
- Info en wikipedia.
- Circula por él el GR86 Sendero Ibérico Soriano, el PRSOBU65 Senda del río y el PRCSO67 Senda de las Gullurías.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado Jaime:
el Cañón del Río Lobos está en la provincia de Soria, casi pegando a la de Burgos.
Me encanta tu blog, del que me había olvidado desde hace unas semanas.
Saludos a Rizos, que fue mi profe del curso de barranquismo nivel 1 hace ya unos años, aunque no demasiados.
Y para tí, claro. No sabrás quién soy. Simplemente, nos hemos saludado una vez en la montaña.

jaimescolano dijo...

Vaya, baile de provincias, lo siento.
¿Y no hay manera de saber quién eres?