24 diciembre 2016

¿Soy un profeta, o qué?

-Y yo anuncié: "Tiene que llover a cántaros".
-Y hoy, hermanos, os digo: "Ha llovido a cántaros".
Y con estas palabras y los hechos que las avalan creo que me voy a montar un canal de futurólogo, que fijo me saco unos cuartos.
Atentos a la jugada. En las últimas lluvias se ha duplicado el agua que había en el Pantano de Guadalest. Me imagino que en el de Amatorio tarímarí y en los demás por el estilo.
Y por la experiencia de ayer y los sienes y sienes de vídeos que publican los barranquistas aún entrará más en los embalses, y otra tanta que se tragará el mar.
Ayer: La línea roja marca la referencia:
 Ahora está un poco guarrete de la rebolica mierda que le ha entrado, pero en unos días apetitosa.
Y esta es la imagen de lo que publiqué el pasado 28 de septiembre:
Y en verdad os digo -siguiendo con el rollo mesías, que por estas fechas pega:
- Capullo aquel que malgaste el agua.
- Tarugo aquel que no recoja la que pueda para ahorrar.
- Cantamañanas aquellos que saben cómo retenerla, almacenarla y aprovecharla en beneficio de sus conciudadanos y se gastan las perras en yo qué sé.
- Benditos aquellos que se propongan para el año que entra CUIDAR EL AGUA y ya después si acaso adelgazar, dejar de fumar o ponerse cachas. Aunque existe la posibilidad de compatibilizar.
Y añado: No pensemos que nos hemos salvado de la sequera...
Aprovechemos tiempo y agua. El uno jamás vuelve y la otra, esencial para la vida, ... Por si acaso.