31 mayo 2012

Tanta agua, tanta agua... ¡Es una señal!

Amanece... Y vaya mañana se avecina. Pero por partes. Salgo medio endormilado de mi casa camino de la de Pez. Ese abrazo magnífico que lo primero que hace es darme energía. Una sonrisa de regalo y empezamos. Camino de la playa charlamos de cosicas, de la familia, de la vida, de las que vienen, de las ilusiones. Del trabajo. Y debajo del faro recargamos. Aitana, el Puig, el mar...
El siguiente objetivo es la banyà. La historia, o parte de esta, ha relacionado esto de entrar y salir del agua como un renacer. Volver a comenzar, un despertar, una nueva etapa que se avecina, un hola, un saludo a algo nuevo, una oportunidad que se brinda. Pero para esto antes hay que salir de algo, dejar parte atrás, dar la espalda, rechazar, despedir... Por el momento nos quedamos con ese renacer. Hola. Buenos días. Gracias Pez.
Yo tengo cosas que dejar atrás. De momento la herida de mi rodilla se ha cerrado y vuelvo a empezar. Llego a casa y de nuevo renace lo que más quiero allí. Hace poco se han despertado todos. El adolescente se ha ido al instituto. Mi chati guapa me ilumina con sus ojazos un día más. Gracias Guille. Marseliki me mira pícaro en busca de la batalla diaria. Me zafo. Y mi chiquitín pulula por ahí buscando la camiseta de su equipo favorito para empezar este jueves. Por cierto, mi reloj anda mal de ajustes y marca día 1. Él parece que también me quiere poner en la línea de salida. ¿Una nueva ruta?... Se marchan. Bebo algo y empalmo con un par de horas más de trote. Me voy a Orgegia. La rodilla me tira algo pero el cuerpo me pide correr, empezar, buscar... Este entorno jamás me defrauda. Me salgo de la senda y acabo a la sombra de un precioso abrigo. No hay huellas en su suelo. Por un momento me siento transportado a otros tiempos. ¿Año 0?
Y troto barranquillo abajo ya con la idea de acabar la carrerita de este 'falso' día 1. Voy a cruzar por el túnel de la autovía y a la salida me encuentro un curioso cartel. SOS. ¿Alguien necesita ayuda? ¿Alguien corre peligro? ¿Qué sucede entonces?. Me hago la foto graciosa... No sé, para el feisbuk, para el guasap, instagram quizás...
Y llego a mi casa con más ganas de beber. El botellín se ha acabado hace rato. Necesito más agua. ¿Más renacer, más hola?. Me voy directo a la piscina y vuelvo a zambullirme. Renazco de nuevo, fresco, con ganas de seguir viviendo la vida.
Me he hecho una reconfortante infusión de romero, manzanilla y poleo. Más energía, directo del monte, con todas las propiedades y energía que necesita un recién nacido. Qué obsesión con lo del renacimiento. Lo acompaño de un bocatita mientras me pongo un documental sobre catástrofes, terremotos y demás de la Falla de San Francisco. Y pita el guasap. Mi chati, esa que me ilumina cada día me manda una foto que ha hecho de una noticia del periódico.
Tanta agua, tanta agua... Aquí teníamos que llegar. Se avecina una nueva etapa- Nada que no supiera antes. Pero finalmente la marca está puesta. Una etapa va a quedar atrás para muchos. Tiempos convulsos que van a quedar atrás. Pero es la señal. Renacer. Hola. Empezar... Sit tibi terra levis.

3 comentarios:

Michel dijo...

A tu lado siempre.
Michel

Jose Miguel dijo...

Morir para volver a nacer con más fuerza al presente ! Adelante hermano !

AtalantasWeb dijo...

Tiempo al tiempo. A veces correr cuesta arriba, otras dejarse caer cuesta abajo. Bon courage !