29 julio 2013

¡Que la agilidad cumbrera nos acompañe!

Hasta que Borja no me comunicó a través del wasá que ella paseaba su sonrisa por Benasque no descansé tranquilo.
La alegría de la cima (cumbre) conseguida se vio en parte eclipsada por la preocupación por esta sonrisa andante de las montañas, en apradero desconocido, al menos en mi particular mapa mental del mundo en ese momento.
Pero, por partes. Llegamos a la cima del Aneto mi Marseliki, Isabel, Borja, Sergio, José y el secretario. Un soberano madrugón, bus de Benasque a la Besurta, pateo hasta el ref. de la Renclusa, Portillón Superior, glaciar, antecima, Paso de Mahoma y cruceiro… Entre todo esto primer encuento con la sonrisa en el bus y después en una de las paradas técnicas, esas de sacar la camtimplora, que en su caso fue una botella de 2L de cocacola.

Me sobrevino la ansiedad saliendo por el Portillón Superior, de regreso del Aneto, y después de rescatar con José a un tipo francés que resbaló y se vio con todo su peso en el fondo de una pequeña grieta. Y se fue abajo porque se quitó los crampones unos 100 metros antes de llegar a tierra, ¡total, ya estaba ahí!... 
Y volviendo a ella... su sonrisa, su cachimba de 2L de cocacola y su gorro de exploradora, superaron delante de mí, justo delante de mi hijo Marcelo y de mí, un bloque de granito…
-¡Qué bravo!
Exclamó estirando sus piernas como la Paulova para superar ese bloque de granito. Y añadió resoplando mientras dilataba sus músculos:
-¡Sha perdí mi agilidad cumbrera!
Y lo superó.
Jamás había escuchado esa expresión, la “agilidad cumbrera” en referencia a la destreza que poseen los montañeros para superar pasos de cierta complicación.
Mi hijo y yo hicimos gala de semejante pericia detrás de ella y la adelantamos antes de la cresta que nos enfilaría hacia la Renclusa. Y fue en el caos de bloques de este tramo donde la vi por última vez. Seguimos descendiendo. De vez en cuando giraba la mirada en busca de su gorro de exploradora, ese que se ve a mi espalda, pululando por la cima en busca de voluntarios fotógrafos que inmortalizaran su proeza.

El wasá llegó al grupo de los Farinas del Liri al día siguiente. Tranquilidad al fin.
Bueno, ha sido un pequeño capítulo de un sinfín de anécdotas que se han sucedido a lo largo de cinco días en los Pirineos en los que hemos hecho casi de todo un maravilloso grupo formado por Sergio, Carmina, Azael, Isabel, Borja, Marcelo, Pilar, José el Pelotari, José Piñol, Rizos y yo.
En esta imagen estamos más que felices en las verdes gargantas del Barbaruens (más reseñas en barranquismo.net) y comentando las diferentes jugadas en un fresco bareto de la zona...

Encabezaban la expedición Rizos y José Piñol, yo mariposeaba por ahí y no le quitaba ojo a mi Marcelo, que del cariñoso Abdet ha saltado al Liri y al Barbaruens. La verdad es que he flipado con el chaval. Le ha gustado y me encanta la idea de que lleguemos a ser buenos compañeros de campo.

La multiactividad también contemplaba la Ferrata Foradada del Tosar. Después de las pertinentes explicaciones disfrutamos de sus tramos aéreos y encajonados, de su puente cableado y del espectacular paisaje vigilado  por los buitres.

La otra ferrata fue la del Castellano. Más corta que la del Tosar pero más montañera, con menos grapas, más aérea que la anterior, más de sudar y de pelear con la gravedad.

De nuevo mi Marseliki en su tercera ferrata. La del Tosar por la mañana, hace unos mese la del Cid y ahora esta. Una gozada. Un grupo compacto, los Farinas del Liri en la cima, foto finis y arreando pabajo que la tormenta está a nuestras espaldas.

Los dos primeros días de multiaventura los dedicamos al barranquismo. El primero de ellos fur el del Liri, hasta 12 rápeles, en este caso los 12 primeros de mi hijo, ejecutados maravillosamente.

Reconoce el joven que le ha gustado este más que el de Barbaruens. En el del Liri pusimos en práctica las técnicas necesarias y empezamos a compenetrarnos los Farinas. Personalmente me ha gustado el grado de ‘apiñamiento’ de este grupo.
Esta imagen corresponde al puente donde acaba el Barbaruens. Marcelo, Rizos y el secretario…

El segundo Barranco, el Barbaruens, nos lleva una marcha de aproximación de casi 2 horas y, aunque no rapelamos tanto, aprendemos algo de aguas y nos movemos en un entorno divino de vegetación y seudocatedrales naturales que nos embelesa.
El barranco nos da más posibilidades de guerrear a Marcelo y a mí. Tiene tramos más abiertos y más de hacer senderismo acuático…

Y regreso al principio del relato y al final de la aventura. En esta imagen estamos a punto de llegar al Portillón Superior. Un día espectacular, con profundidad de campo y nubes en la cima del Aneto que nos hacen dudar de si pasaremos por mahoma o no. Ya se verá.

Valoramos José y yo una vez en la antecima y todo apunta a que va a merecer la pena pasar hasta la cruz. Nos encordamos y damos ‘el paso’. Aquí el Marseliki con su ‘segundo padre’ de cordada, con Sergio. Nos encordamos los tres y esperamos nuestro turno para llegar a la cima.

Reconoce el muchacho que tuvo una pequeña crisis en medio del Mahoma, pero como iba bien flanqueado por Sergio y su padre, pues supera sus miedos y se apunta un Aneto con dos cojones. La típica foto, una imagen que guardaré siempre en mi corazón. Mi hijo y yo en la cima del Aneto. Joder, que felicidad, qué ganas de seguir de subir, de barranquera de ferratear…

Y revisando imágenes regreso a la de la sonrisa montañera. Un autorretrato en la que aparece su sombrero feliz detrás de mí.
Burradas hemos hecho todos pero, como dice sabiamente Extremoduro, “me estoy haciendo viejo y empiezo a razonar”… Pasó el Mahoma sin encordar, con esa sonrisa puesta como garantía de éxito. Subió y bajó y por el camino se enfrentó a ‘bravos’ bloques de granito merced a esa agilidad cumbrera y, por supuesto, a un ángel de la guarda que curra más que el mío. No puede decir lo mismo el gabacho que sacamos de la grieta, ni un par de tipos que perdieron el equilibrio en el Paso de Mahoma en el último año. Mejor 'suerte', de momento, han corrido aquellos que vimos con zapatillas, sin piolet, sin cuerda, en pantalón corto... En fin, que la agilidad cumbrera nos acompañe

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Entradas relacionadas: 
-Aneto, Barbaruens y La Peonera. Trak al Aneto.
-Ultra Trail del Aneto 2009.
-Aneto Xtrem 1999... la última que subió a la cima.
-Algunos vídeos de barrancos en vimeo.com/jaimescolano.

1 comentario:

Fermín dijo...

¡Qué grandes sois!
Eso aquí abajo. Por ahí arriba enormes!!!